Teoría del hombre, el problema del alma y la psicología en Platón.

AMEn la historia occidental se han tenido, fundamentalmente, dos conceptos de alma:

1. Como principio de vida (Aristóteles)

2. Como principio de conocimiento racional (Platón)

La doctrina acerca del alma ha de entenderse desde la teoría de las ideas. La racionalidad del alma reside en el conocimiento de las ideas; el alma pertenece naturalmente al mundo de las ideas y a él se siente impulsada.

Lo más importante es su facultad de conocimiento: el alma se pone en relación con lo eterno, con lo único que verdaderamente es, con las ideas.

El alma tiene una situación intermedia entre dos mundos: por su origen divino está emparentada con las Ideas, pero ella no es una Idea. Mientras que las ideas permanecen eternamente inmutables e inaccesibles, perteneciendo al mundo suprasensible, el alma, por un tiempo, está dentro de un cuerpo perecedero que pone trabas a su origen divino.

Posee las siguientes características:

  • Es inmortal
  • La inmortalidad del alma, puesto que el cuerpo es corruptible y perecedero, implica la preexistencia y ulterior existencia de aquélla respecto de éste.
  • La unión con el cuerpo es puramente accidental, es un estado transitorio, la unión con el cuerpo no es un estado esencial del alma; más aún, puede ser calificado de antinatural, ya que el lugar propio del alma es el mundo de las ideas, y su actividad más propia es la contemplación de éstas.
  • Si el lugar propio del alma es el mundo de las ideas y su actividad más propia es la contemplación de éstas, el alma es concebida fundamentalmente como principio de conocimiento racional.
  • Si no es su lugar natural, el cuerpo será cárcel para el alma, un castigo (como concha que lleva dentro la ostra); es un mal, por las necesidades que crea al alma y le impide buscar la verdad: enfermedades, deseos, temores, pasiones, sentidos, …; es una pesada carga de la que tiene que librarse poco a poco; es el que fuerza al alma a tener posesiones materiales, a ambicionar cosas del mundo sensible, impulsa al hombre a las guerras y a la violencia; es tumba. Dualismo radical entre alma y cuerpo.
  • Consiguientemente, la tarea fundamental del alma mientras permanece unida al cuerpo es la de purificarse, prepararse para la contemplación de las ideas. La salvación del alma se consigue con la adquisición de conocimiento, de la ciencia de la verdadera realidad.
  • Distingue tres tipos de alma o tres partes: racional, irascible y concupiscible (razón, sentimientos y apetitos). El dualismo platónico tiene su origen en Sócrates y los pitagóricos. La razón de la división del alma obedece a la experiencia de conflictos internos. Se pone de manifiesto en el dominio de sí, en el autocontrol (radicalmente socrático). En efecto, la palabra autocontrol implica la presencia de dos elementos en el interior de uno mismo: el que controla y el que debe ser controlado(Desear vehementemente que se acaba la  clase y sin embargo contrlarse para que no se note).  Es una parte del alma, la razón, la que se enfrenta con otra parte de ella, el apetito. El argumento de Platón para esta división consta de las dos premisas siguientes:
  1. Experiencia del conflicto interno: una misma persona quiere y no quiere una cosa a la vez.
  2. Principio de no contradicción

Luego, no es la misma alma la que quiere y no quiere a la vez, sino dos partes distintas del alma.

Platón no se conforma con este dualismo, sino que a estas dos partes añade una tercera: el ánimo. Representa la decisión y el coraje. No es arbitraria sino que se funda también en la experiencia interna: cuando se produce una lucha entre el apetito y la razón, hay algo así como una fuerza interior que a menudo decide el conflicto a favor de la razón y que se encoleriza cuando la razón cede ante las exigencias del apetito.

La estructura tripartita del alma aparece expresada en el Fedro a través del mito del carro alado, en el que compara al alma con un carro alado compuesto por el auriga (razón) y dos caballos, blanco, dócil y bueno (ánimo) y negro, indomable y malo (apetito).

Anuncios

Acerca de Luis Acuña Leal

Profesor de Religión y Filosofía
Esta entrada fue publicada en Filosofía, Historia. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s