John Locke

lockeRecordemos a René Descartes, considerado el máximo representante del racionalismo, que es una doctrina filosófica que cree que la razón es el único instrumento para conocer la realidad, o al menos, el más importante.   Creen que, frente a los sentidos que no son fiables, pues a veces engañan, el conocimiento está construido desde la razón; otra característica de los autores racionalistas es que creen en la existencia de las ideas innatas, ideas que están presentes en nosotros desde que nacemos; el modelo de conocimiento para los racionalistas es el matemático, ya que las matemáticas son claras y certeras (2 + 2 siempre será 4 y ahí, no caben dudas de ningún tipo, pues las matemáticas no fallan).

¿Crees que la razón es el instrumento más importante a la hora de conocer? ¿Estás de acuerdo con Descartes en que hay ideas que están presentes desde el nacimiento?  Estas interrogantes también fueron hechas por algunos autores en tiempos pasados, por ello es que les presentaremos a continuación a un filósofo que no estaba de acuerdo con los postulados cartesianos, estudiaremos a John Locke y su ideario.

John Locke, estudió en la Universidad de Oxford, pero acabó “hasta las narices” con los estudios universitarios, pues cuenta que su paso por la educación superior estuvo repleto de palabras obscuras y búsquedas intelectuales inútiles.  Fue médico de profesión, pero se dedicó a los estudios de filosofía y se convirtió en un personaje fundamental dentro del empirismo inglés.  Fue diplomático, economista, teólogo, profesor de griego antiguo y retórica y, alcanzó renombre por sus escritos filosóficos, en los que sentó las bases del pensamiento político liberal.  Es más, fue muy cercano a Isaac Newton.

Sospechaba que algunos conceptos especulativos del aristotelismo escolástico estaban vacíos de significado, de ahí su opinión frente a su paso por la universidad.  Decía que aquello no era más que un pasatiempo que no conducía a ningún lado.  Locke cuenta una anécdota, donde un día él se encontraba con cinco o seis amigos en su habitación y comenzaron a debatir sobre cuestiones intelectuales, hasta que en un momento quedaron bloqueados, pues no sabían cómo acceder al conocimiento que deseaban, pues surgían dificultades en cada nueva reflexión.  En este preciso momento John Locke se da cuenta de algo revelador y que marcaría toda su carrera como intelectual.  Estaba siguiendo el camino equivocado.  El primer paso para satisfacer cualquier indagación, será saber si tengo las herramientas necesarias para ello o, en otras palabras, inspeccionar nuestro propio intelecto.  Por ejemplo, si yo sé que puedo levantar 100 kilos, como mucho, no voy a intentar levantar 150 kilos, porque no conseguiré más que dañarme.  Del mismo modo necesito saber cuáles son los límites de mi conocimiento.

Con lo anterior, Locke se percata de que a veces intentamos saber cosas que están fuera de nuestras posibilidades.  Necesitamos conocer la capacidad y posibilidades de nuestro intelecto.  Una vez que consigamos especificar el horizonte que limite las partes iluminadas de las obscuras, lo comprensible de lo que no lo es, los seres humanos aceptaran, con menos inconvenientes, su declarada ignorancia de algunas cosas y emplearán sus pensamientos y razonamientos con mayor beneficio y satisfacción que otras cuestiones.

Una idea fundamental del pensamiento de Locke será que las ideas proceden siempre, y unívocamente, de la experiencia.  Locke no cree que tengamos la capacidad de crear ideas de la nada.  La experiencia es el origen de las ideas.

Todo lo expresado por Locke es incompatible con las ideas innatas, de las que nos habla Descartes.  René dirá que hay ciertas ideas que están presentes en todos los seres humanos desde nacer, como la idea de perfección y, John no aceptará esta postura, diciendo que “no es cierto que existan principios morales innatos.  De hecho, lo que en un pueblo es considerado como bueno, en otros puede ser algo terrible y digno de castigo”.

Locke cree que  nuestra mente es como una página en blanco, como una tábula rasa, en la que se va escribiendo gracias a la experiencia y, una vez que tenemos este material cognitivo, somos capaces de pensar con las ideas procedentes de la experiencia y crear ideas nuevas o combinarlas, pero siempre necesitamos el material obtenido desde la experiencia.   En palabras de Locke:

PIZARRA“Supongamos que el espíritu sea una hoja en blanco sin ninguna letra, sin ninguna idea.  ¿De dónde proviene el basto depósito de la fantasía? De la experiencia.  Todo nuestro conocimiento se basa en la experiencia”.

Entonces si Locke dice que todas las ideas vienen de la experiencia, ¿cómo es posible que tenga la idea de un gigante que dispara rayos laser por los ojos, si ese ser no existe empíricamente y, por lo tanto, no he tenido la experiencia de haberlo visto? Pues, como decíamos, somos capaces de hacer asociaciones de ideas y a su vez generar ideas nuevas.

Locke distingue entre las ideas, las simples y las complejas:

  1. Las ideas simples son como los átomos del pensamiento. Aquellas ideas que recibimos pasivamente a partir del contacto directo entre el objeto y nuestros sentidos, por ejemplo: un color cualquiera, como el rojo.
  2. Las ideas complejas son una combinación de ideas simples.   No estamos ante un solo elemento, sino ante un conjunto de elementos.  Aquí no solo se ve el color rojo, sino que se ve un edificio entero, con cada uno de sus distintos elementos, entre ellos el color rojo.

Mientras que en las ideas simples recibimos pasivamente el conocimiento, en las complejas nuestra mente es activa.  Cuando vez una ventana, una puerta, un tejado y, unes todos los elementos agrupándolos bajo el concepto edificio, la mente está trabajando activamente.

Ahora bien, existen tres tipos de ideas complejas: las relaciones, los modos y las sustancias.

Para poder explicarlos bien, utilizaremos un ejemplo muy simple.  Imaginemos que tenemos dos personas: Tomás y Daniela.

Tomás es un primer elemento y Daniela, un segundo.  Al confrontar estos dos elementos, nuestro intelecto hace todo tipo de comparaciones.  Puede que Daniela sea más inteligente que Tomás, pero éste es más alto que la otra.  Ahí está el primer tipo de idea compleja, la Relación.

Locke denomina Modos a las ideas complejas que no subsisten por sí mismas.  No pueden existir de  forma independiente ya que no tienen un sustrato independiente.  ¿Qué?  Vamos a poner un ejemplo: El amor que existe entre Tomás y Daniela no subsistiría si no fuera por los elementos Tomás y Daniela.  Si uno de los elementos no está, se acaba el amor.

El último tipo de idea es la Sustancia.  La diferencia que existe entre los Modos y la Sustancia es que, en la última, si hay un sustrato o soporte.  Cuando de una cosa decimos que no existiría sino fuera por un sustrato que la soporte, a ese algo lo llamamos sustancia.  Para que quede más claro daremos un ejemplo: …Con el paso de los años Tomás perdió el pelo y, obviamente, se preocupó.  Él pensaba que había perdido uno de sus elementos, así que no sabe si es, o no, la sustancia Tomás.   Daniela, que era muy inteligente y que, seguramente, había leído a Locke, le dice que no se preocupe, pues aunque haya perdido el pelo, tiene un sustrato o soporte común de cualidades reunidas que hacen que siga siendo la sustancia Tomás.

Gracias a la filosofía de John Locke, Tomás y Daniela fueron felices…

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Locke también pasó a la historia por su doctrina moral y política.  Creía que los seres humanos nacemos libres e iguales y, decía que ésta es una ley natural que no se puede transgredir.

Dado que Locke rechazaba las ideas innatas, creía que no poseemos principios prácticos de carácter innato,  pero si no hay unas leyes morales innatas ¿qué es lo que nos empuja a actuar? ¿qué mueve el actuar humano? pues la búsqueda de bienestar y felicidad. Por ejemplo, si tengo hambre, la felicidad será el comer.

Locke identifica el Bien y el Mal con el placer y el dolor.  Bien será aquello que  nos produce bienestar y, Mal será lo que nos produzca malestar o dolor.

El origen del Estado es la razón.  Cuando se crea una sociedad, los ciudadanos renuncian al derecho de defenderse cada uno por su cuenta, creando un contrato social que permite pasar de un estado de naturaleza a la constitución de una sociedad civil que denominaremos Estado.

El Estado tiene el poder de hacer las leyes, o sea poder legislativo e, imponerlas y hacerlas cumplir o, poder ejecutivo.  El límite del poder del estado lo ponen los ciudadanos. Estos pueden revelarse contra el poder estatal cuando actúe en contra de las finalidades para las que nació.

Algunos de estos derechos serán, preservar la vida, la libertad y la propiedad privada, resolver las diferencias aplicando sentencias justas, conseguir la paz, la seguridad o el bien común.

Locke creía que el estado no debe entrometerse en temas de Religión.  La fe no es algo que se deba imponer, hay que tener respeto y tolerancia hacia las distintas creencias.

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Acerca de Luis Acuña Leal

Profesor de Religión y Filosofía
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